Si en la década de 1950 la tasa media de fertilidad era de 5,6 hijos por mujer, hoy se sitúa en 1,3.
El crecimiento de la población en Canadá se mantendrá prácticamente estancado en 2026, según el organismo presupuestario federal, en un contexto marcado por la baja fecundidad y por el envejecimiento de la población. Los análisis señalan que el aumento de la población depende ya casi exclusivamente de la inmigración, mientras la tasa de natalidad, situada alrededor de 1,3 hijos por mujer, queda muy por debajo del nivel de sustitución generacional. Especialistas advierten de que esta tendencia, ligada al coste de la crianza y a cambios sociales, difícilmente se revertirá a corto plazo y obligará a equilibrar las políticas migratorias con las necesidades del mercado laboral y de los servicios públicos.