Se ha pasado de los 9000 partos diarios de 1950 a tres en la actualidad.
Cuatro de cada diez bebés nacidos en 2025 tienen un progenitor extranjero.
La inmigración está contribuyendo a frenar el declive demográfico en Ourense, donde cuatro de cada diez bebés nacidos en 2025 tienen al menos un progenitor extranjero. La provincia continúa, sin embargo, marcada por una profunda crisis poblacional, ya que los fallecimientos superan con mucha diferencia a los nacimientos, una realidad especialmente acusada en el medio rural. En comarcas como Valdeorras, la presencia de madres nacidas fuera del Estado resulta ya decisiva para sostener la natalidad, en un contexto en el que la maternidad se concentra sobre todo entre los 30 y los 40 años. El escenario confirma, así, que la llegada de población migrante se ha convertido en un factor clave para contener la pérdida de habitantes.