La caída más acusada se produce en Educación Infantil, mientras que en la ESO se aprecia un ligero aumento.
La evolución no es homogénea en todos los municipios, de manera que los más pequeños acusan en mayor medida el impacto de este descenso del alumnado.
La caída del alumnado en las comarcas do Deza y Tabeirós-Terra de Montes confirma el impacto de un problema demográfico que lleva años estrechando la base del sistema educativo, con especial incidencia en Infantil, la etapa más castigada por el descenso de la natalidad. En conjunto, las comarcas perdieron 216 estudiantes en la última década, aunque la evolución no fue homogénea: mientras Lalín consigue ganar matrícula y Silleda apenas registra variaciones, A Estrada concentra el mayor retroceso. En los municipios más pequeños, donde la base escolar ya era débil, la bajada de nacimientos deja efectos aún más visibles. El panorama evidencia, así, una tendencia consolidada que ya condiciona la estructura educativa del territorio.