Solo 1 de cada 26 nacimientos registrados en el conjunto de España se produjo en Galicia.
Ourense y Lugo no alcanzaron los cinco nuevos nacimientos al día.
Galicia comenzó 2026 con un fuerte retroceso de la natalidad, al registrar en enero el peor dato de nacimientos de la serie mensual del INE y confirmar la especial debilidad demográfica de las provincias del interior. La caída interrumpe la leve recuperación de los meses anteriores y vuelve a evidenciar el impacto del envejecimiento, de la emigración juvenil y de las dificultades laborales y residenciales a la hora de formar una familia. El fenómeno tiene ya consecuencias directas sobre el territorio, con pérdida de servicios y menor dinamismo en muchas comarcas, mientras se refuerza el debate sobre la necesidad de políticas más amplias y sostenidas.