El país asiático adopta nuevas medidas de apoyo a las familias para frenar el descenso de la natalidad y responder al progresivo envejecimiento de la población.
Vietnam aprobó una nueva normativa destinada a fomentar la natalidad mediante la ampliación de los derechos vinculados a la maternidad y la creación de incentivos para las familias. La reforma incluye la extensión de la baja por maternidad y otras medidas de apoyo orientadas a reducir las barreras a la crianza, en un contexto marcado por el descenso de la fecundidad y por el avance del envejecimiento demográfico.
Las autoridades pretenden favorecer un incremento de los nacimientos y contribuir al equilibrio de la estructura poblacional, ante la preocupación por el impacto que la baja natalidad puede tener sobre la disponibilidad de mano de obra, la sostenibilidad del sistema de protección social y el desarrollo económico del país.