El temor a que la IA amenace la estabilidad laboral podría contribuir a un mayor descenso de la natalidad en Europa.
En algunos sectores, el desempleo se incrementó de manera significativa, sobre todo, para puestos más susceptibles de ser sustituidos por IA.
La incertidumbre laboral asociada a la inteligencia artificial podría agravar la caída de la natalidad en Europa y Suiza, donde el número medio de hijos por mujer ya se sitúa en mínimos históricos. Especialistas en demografía señalan que el miedo a la pérdida de empleo, junto con el encarecimiento de la vida y de la vivienda, puede llevar a retrasar aun más la maternidad y la paternidad. El impacto sería mayor entre la juventud y las clases medias, precisamente los grupos nos que la estabilidad económica suele pesar más a la hora de formar una familia. Aún sin evidencias directas de un descenso de nacimientos causado por la IA, la nueva tecnología puede añadir presión a una tendencia demográfica ya consolidada.