El envejecimiento de la población y la baja natalidad anticipan una reducción estructural de la fuerza laboral y un aumento de la presión sobre el mercado de trabajo.
Según las proyecciones del Instituto Nacional de Estadística analizadas por la Fundación Adecco en el informe «Inclusión y Empleo ante el reto demográfico», España perderá cerca de 1,8 millones de personas en edad laboral entre 2030 y 2050, mientras la población mayor de 64 años crecerá un 41,7%. Ante esta evolución, el talento sénior adquirirá un papel cada vez más relevante, al representar una parte sustancial de la fuerza laboral potencial.
La Fundación Adecco reclama favorecer la permanencia voluntaria de las personas mayores en el empleo, facilitar la inclusión de colectivos con dificultades de acceso, impulsar la formación y recurrir a la migración laboral cualificada y a la tecnología para paliar la escasez de trabajadores.