Las nuevas proyecciones demográficas de Eurostat anticipan un acusado proceso de envejecimiento en la Unión Europea, con importantes consecuencias para la estructura de la población y el equilibrio entre personas activas y jubiladas.
Las proyecciones de Eurostat indican que la Unión Europea afrontará un intenso proceso de envejecimiento demográfico caracterizado por la reducción de la población nueva y en edad de trabajar y ponerlo incremento de las personas de 65 o más años.
La relación entre población activa y jubilada disminuirá de forma significativa, pasando de alrededor de diez personas en edad laboral por cada tres mayores a diez por cada seis al final del siglo. La evolución estará marcada por la baja natalidad, el aumento de la esperanza de vida y la llegada a la jubilación de las generaciones del baby boom.