Longevidad y envejecimiento demográfico en Galicia

La longevidad es la dinámica demográfica que menos atención recibe, a pesar del profundo cambio que su transformación ha provocado, y sigue provocando, en todas las poblaciones del mundo. Frecuentemente, la evolución demográfica se asimila a la natalidad o, en el mejor de los casos, a una dicotomía entre natalidad y migración. Sin embargo, el período de crecimiento —notable y constante— de la población gallega, que tuvo lugar durante el siglo XX, se produjo en paralelo a una fuerte caída de la natalidad y a una intensa emigración hasta finales de siglo. La población gallega —como casi todas— creció por el aumento de la supervivencia.

La mortalidad, a pesar de ser una dinámica muy invisible y con una gran inercia —que habitualmente no sufre cambios rápidos, como las migraciones—, ha protagonizado una transformación profunda y constante durante más de un siglo. El cambio en la supervivencia está transformando todas las poblaciones del mundo, provocando cambios profundos en las estructuras (lo que conocemos como envejecimiento demográfico) y afectando a otras dinámicas (con cambios en la natalidad y en las migraciones, dentro de lo que conocemos como Transición Demográfica o, más popularmente, como cambio demográfico). La esperanza de vida de la población gallega está entre las más altas del mundo. Pero merece la pena ir más allá del récord y profundizar en las diferencias en la supervivencia por edad y género, en busca de una mayor equidad ante la muerte.

Y la siguiente pregunta que debemos hacernos —como ya lo hizo la OMS hace décadas— es cómo estamos sobreviviendo. Con diversas hipótesis sobre la mesa y décadas de acumulación de evidencias, en este capítulo acabaremos preguntándonos cómo son los años ganados y si son igual de buenos en todo el territorio.