El proyecto "En ruta frente a la despoblación" tiene como objetivo mejorar la calidad de vida de las personas mayores.
La realidad navarra está marcada por la dispersión poblacional y la necesidad de implantar recursos estables de atención sociosanitaria en los 188 municipios que cuentan con menos de 1000 habitantes.
El Gobierno de Navarra puso en marcha el proyecto piloto “En ruta frente a la despoblación”, un servicio itinerante que llevará atención sociosanitaria y comunitaria a personas mayores de municipios rurales con alta dispersión poblacional. La iniciativa, impulsada junto con la Fundación Solera y los ayuntamientos de Basaburua, Imotz, Atetz y Ultzama, ofrecerá fisioterapia, terapia ocupacional, estimulación cognitiva, apoyo psicológico y asesoramiento en accesibilidad y cuidados. Con un presupuesto de más de 76.000 euros, el programa busca favorecer un envejecimiento activo, detectar situaciones de vulnerabilidad y garantizar que vivir en una aldea no implique menor acceso a servicios esenciales.