El incremento de los hogares unipersonales en Galicia se consolida como una de las principales expresiones del envejecimiento demográfico y del cambio en los modelos de convivencia de la población.
Galicia registra un incremento sostenido de los hogares unipersonales, una tendencia asociada al progresivo envejecimiento demográfico y a la transformación de las estructuras familiares. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), más de 353.000 personas residen solas, mientras los hogares compuestos por una o dos personas superan ya el 60% del total en la comunidad.
Este fenómeno está vinculado, principalmente, al aumento de la longevidad femenina y a la viudedad, así como a la salida de población nueva hacia áreas con mayores oportunidades laborales, especialmente desde entornos rurales.