La despoblación afecta a cada vez más zonas del país, mientras que en Seúl se concentran cada vez más personas y empleos.
Corea del Sur alcanzó su máximo de población en 2020, cuando llegó a alrededor de 51,84 millones de personas, y desde entonces no ha dejado de disminuir.
El Ministerio del Interior y Seguridad de Corea del Sur incorporó tres nuevos territorios a la lista de zonas afectadas por un grave declive demográfico: Geumjeong, en Busan; Dongducheon, en la provincia de Gyeonggi; y Tongyeong, en Gyeongsang del Sur. La clasificación, introducida en 2021, se basa en indicadores como la natalidad, el envejecimiento, la población joven y la presencia de habitantes en edad de trabajar. Los territorios reconocidos pueden acceder a financiación adicional y a medidas especiales de apoyo.